Domingo, 27 de Maio de 2018
ISSN 1519-7670 - Ano 19 - nº988
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CADERNO DA CIDADANIA > MÉXICO

‘Não é bom ser jornalista e falar de pederastia’

Por Repórteres sem Fronteiras em 08/04/2008 na edição 480

Reporteros sin Fronteras está preocupada por la suerte que puedan correr en México los periodistas que traten el tema de la pederastia, sobre todo tras el intento de las autoridades de Puebla (Sur) de censurar, el 30 de marzo de 2008, la presentación de un nuevo libro de la periodista Lydia Cacho, prevista para el 5 de abril. Desde el comienzo del año, a otras dos profesionales de los medios, Sanjuana Martínez, del diario regional Milenio Diario de Monterrey, y Carmen Aristegui, de la emisora W Radio, les ha retirado la responsabilidad de una columna y rescindido el contrato, respectivamente. La primera acusó a algunos eclesiásticos en casos de pederastia; la segunda reveló las circunstancias de la detención de Lydia Cacho, en diciembre de 2005, por orden del gobernador del Estado de Puebla, Mario Marín.

‘Aunque, por principio, no solemos intervenir en las decisiones internas de un medio de comunicación, nos parecen poco convincentes las explicaciones dadas por las redacciones de Milenio Diario de Monterrey y W Radio para justificar la supresión de la columna de Sanjuana Martínez y el despido de Carmen Aristegui. Una vez más, constatamos que Lydia Cacho sigue pagando muy caro su trabajo de investigación sobre las redes de pederastas, en que están implicadas personalidades de primer plano. Evidentemente, en México no es bueno ser periodista y hablar de pederastia. En un contexto de fuertes presiones sobre los medios en cuanto abordan el tema, la presentación del nuevo libro de Lydia Cacho, a la que van a asistir sus dos colegas, representa un acto de valor que aplaudimos. Es necesario que al acontecimiento no se le ponga el menor obstáculo’, ha declarado Reporteros sin Fronteras.

Atentados e intimidação

El 30 de marzo de 2008, la policía de Puebla hizo retirar a la fuerza un anuncio mural de la presentación, prevista para una semana más tarde, del nuevo libro de Lydia Cacho. Las autoridades han argumentado que el cartel ‘no cumplía con algunas ciertos lineamientos y medidas de seguridad’. Inmediatamente, se colocó otro cartel reemplazando al anterior.

En Memorias de una infamia, publicado por la editorial Random House Mondadori, Lydia Cacho vuelve a hablar, entre otras cosas, de su detención en diciembre de 2005 y de los atentados e intentos de intimidación que ha padecido desde la publicación de Los demonios del Edén, un libro en el que revelaba la implicación de algunas personalidades conocidas en asuntos de pederastia. Entre las personas acusadas citaba a José Camel Nacif, un empresario del textil muy cercano al gobernador del estado de Puebla, Mario Marín. Random House Mondadori ha dicho a Reporteros sin Fronteras que seis radios y periódicos locales han cancelado, en el último momento, las entrevistas previstas con Lydia Cacho, con motivo de la publicación del libro. Por otra parte, Mario Alberto Mejía, responsable del sitio informativo Quinta Columna, ha denunciado en la oficina del gobierno de Puebla el bloqueo de su página de internet.

Protesto público

El escándalo generado por la detención de Lydia Cacho estalló cuando dos medios, el diario nacional La Jornada y W Radio, hicieron público el contenido de una conversación telefónica entre Mario Marín y José Camel Nacif en el momento del traslado de la periodista en un furgón blindado desde el estado de Quintana Roo (Este), donde reside, hasta el estado de Puebla. ‘Bromeando’, ambos hombres sugirieron violar a la periodista durante el trayecto. A pesar de la existencia de indicios tan graves, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la mayor jurisdicción del país, dictó el 29 de noviembre de 2007 el sobreseimiento de Mario Marín. Carmen Aristegui, autora de las revelaciones en W Radio, que tenía un programa desde hacía cinco años, fue despedida de la emisora el 3 de enero de 2008, por ‘incompatibilidad editorial’.

Una ‘reestructuración de páginas’ ha sido el motivo invocado por la dirección de Milenio Diario de Monterrey para comunicar a Sanjuana Martínez, el 29 de febrero de 2008, que quedaba suprimida su crónica semanal. La directora del periódico, Roberta Garza Medina, ha defendido ante Reporteros sin Fronteras que no se trata de censura. Sin embargo, y poniendo de manifiesto sus propias incertidumbres, Sanjuana Martínez ha recordado a la organización que acaba de publicar una investigación sobre un sacerdote sospechoso de pederastia, que continúa en funciones y está protegido por la jerarquía eclesiástica. Roberta Garza Medina es hermana del vicario general de los Legionarios de Cristo, un movimiento ultraconservador de la Iglesia católica que ya antes se ha visto salpicado por este tipo de escándalos. El 1 de abril de 2008, militantes de asociaciones que defienden la causa de las mujeres protestaron públicamente en Monterrey por la supresión de la crónica de Sanjuana Martínez. Como su colega Lydia Cacho, la periodista se ha dado a conocer a través de dos libros – Manto Púrpura y Prueba de fe – fruto de una larga investigación sobre la pederastia en la Iglesia romana. [3 de abril de 2008]

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