Segunda-feira, 25 de Setembro de 2017
ISSN 1519-7670 - Ano 19 - nº959

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El Pais

Por lgarcia em 05/09/1998 na edição 52

 

“La subida de las tarifas urbanas de Telefónica confirma los perversos efectos que para la Economía en general y para los consumidores en particular acarrea privatizar una compañía antes de liberalizar y desregular sus servicios. Los usuarios del teléfono reciben, por una parte, el mensaje de que la aparición de nuevos operadores abaratará el coste de las llamadas, mientras que las facturas les demuestran que cada vez pagan más por el uso del teléfono. Para mayor perplejidad, el Estado, garante del supuesto periodo transitorio hacia la libertad total de operación y de precios -a través de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos-, es el que continúa autorizando las subidas de tarifas que le propone Telefónica, a menudo sin modificación. Las seráficas apreciaciones del Gobierno según las cuales los ciudadanos ya han empezado a notar en sus bolsillos las liberalizaciones son, a menudo, bastante irreales.

El nuevo esquema de tarifas de Telefónica encarece considerablemente las llamadas. Es verdad que la sustitución del sistema de pasos por el de segundos -excepto en las cabinas públicas- ajustará el pago de los abonados al tiempo real de sus llamadas, y también que se rebajan las tarifas provinciales, interprovinciales e internacionales en un 5%, 15% y 12%, respectivamente. Pero nada de lo anterior es relevante ante la subida de tarifas locales, que son las más numerosas y también las que suelen tener una duración mayor. A partir de los 160 segundos costarán 75 céntimos más por minuto y el abono fijo mensual se encarece en 200 pesetas. El resultado es un teléfono más caro para todos los usuarios de llamadas locales, que por ahora sólo sirve Telefónica.

El regulador, en este caso el departamento de Arias- Salgado, está encareciendo las tarifas en las que Telefónica no tiene competencia y abaratando aquéllas en las que debe hacer frente a las de Retevisión, como es el caso de las provinciales, interprovinciales e internacionales. Es muy discutible que éste sea el procedimiento más adecuado para estimular un sistema competitivo de comunicaciones. Porque lo que presumiblemente se conseguirá así es que Telefónica engrose ahora su cuenta de resultados por encima del nivel que marcaría un mercado abierto, a cambio de lo que presumiblemente empezará a perder a partir del año que viene. De forma que la compañía se cobra por anticipado lo que perderá en el futuro. De la dureza del mercado que llega en 1999 puede dar una idea ligera la reacción inmediata de Retevisión, que, al conocer el nuevo esquema tarifario de Telefónica, anuncia que baja sus precios en un 17%.

Si para el abonado de Telefónica el encarecimiento de las tarifas es un perjuicio, para la propia compañía podría ser un error estratégico. Porque la forma más útil y rentable de aumentar la competencia no es garantizarse los ingresos hasta el último momento, sino reducir los costes de la empresa y, por supuesto, ampliar los mercados. Telefónica sí está consolidando sus posiciones en el mercado internacional. La operación de compra de dos de las compañías más importantes de Brasil, las de São Paulo y Río de Janeiro, permite confiar en que la compañía ha vuelto a valorar los negocios y áreas de actividad en los que es fuerte, que en resumen son los de colocación de líneas y teléfonos, actividades que parecían abandonadas en los últimos años. La posición dubitativa de los mercados y el lógico anuncio de Standard & Poor’s de poner bajo vigilancia la deuda de la compañía se explican posiblemente por un insuficiente esclarecimiento de los procedimientos a través de los cuales se financiarán los casi 930.000 millones que cuesta la operación y qué equipos gestionarán las compañías adquiridas. Sin embargo, la posición predominante de Telefónica en el mercado de telecomunicaciones de Suramérica es una apuesta que hasta ahora ha dado grandes resultados, y lo más probable es que los siga dando en el futuro.”

Editorial “De pasos a segundos”, copyright El Pais, 3/8/98

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“Telefónica y sus socios en Brasil agruparán sus participaciones en el país en un holding, en el que la compañía que preside Juan Villalonga aspira a tener el 51%, además de la gestión. Telefónica deberá vender gran parte del capital de otra operadora brasileña, CRT, en la que había invertido unos 430.000 millones de pesetas y de la que no puede tener ya más del 20%, según la ley antimonopolio. Por este motivo, señalaron ayer fuentes de la compañía, no es posible cifrar lo que le costarán los compromisos adquiridos el miércoles en Brasil, aunque se situarán en torno al medio billón de pesetas.

La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor’s informó ayer que ha colocado ‘bajo vigilancia, con implicaciones negativas’ las emisiones de deuda de Telefónica y de sus empresas asociadas.

La agencia afirma que reconoce ‘los beneficios potenciales que la adquisición [de varias compañías brasileñas] tendrá sobre las perspectivas de negocio’, pero subraya a renglón seguido que la decisión de revisar la calificación ‘refleja el proyectado debilitamiento del perfil financiero de Telefónica’.

Por su parte, la agencia Moody’s emitió un comunicado asegurando que confirma la calificación asignada a las emisiones financieras de la compañía española. Moody´s considera que las inversiones anunciadas en Brasil ‘no tendrán un impacto significativo en la fortaleza financiera de Telefónica’.

La situación es más clara para algunos de los socios de Telefónica en la aventura brasileña. La eléctrica vasca Iberdrola, asociada en tres concesiones a la empresa de Villalonga, ha cifrado los compromisos de pago adquiridos en las subastas del miércoles en 100.000 millones de pesetas.

A su vez, el BBV comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que su participación en el consorcio adjudicatario de Telesp, la operadora de telefonía fija de São Paulo, es del 7%. Eso significa que deberá afrontar el pago de 52.482 millones de pesetas. No obstante, fuentes del banco informaron que su intención es integrarse en el holding que proyecta Telefónica, con la misma participación del 7%.

Villalonga, en una conferencia de prensa en la Bolsa de Río de Janeiro tras conocerse el resultado de las subastas de las 12 partes en que se dividió Telebras, se mostró eufórico. Dijo que ‘es un gran día para los accionistas de Telefónica’, informa desde Brasil Carmen Jiménez.

‘Somos los líderes en América Latina, con 13 millones de líneas fijas. Con la incorporación del área de São Paulo gestionamos otros seis millones. Hemos pagado lo máximo que podíamos por São Paulo. Nadie podría haber ofrecido más’, agregó.

El presidente de Telefónica confirmó que la meta de la empresa es llegar al liderazgo absoluto en el continente latinoamericano. ‘São Paulo es el área más importante de América Latina. Quien no sea líder en São Paulo no puede serlo en el resto del continente’, subrayó, antes de ironizar sobre la falta de coraje de sus competidores. ‘Quien puede pagar más es el líder’, sentenció.

Telefónica consiguió Telesp, empresa de telefonía fija de São Paulo -considerada la tercera mayor de las telecomunicaciones de América Latina- en una subasta en la que sólo participaron dos consorcios, el encabezado por Telecom Italia, que ofreció 515.000 millones de pesetas, y Telefónica que se la adjudicó por el equivalente a 749.744 millones.

Villalonga señaló que el alto valor pagado por el control no va a perjudicar las futuras inversiones de las empresas adquiridas. ‘Nuestras inversiones en Brasil este año serán mayores que todo lo que ya hemos invertido en dos años en la Compañía Riograndense de Telecomunicaciones. Hemos venido para quedarnos. Vamos a estar en Brasil de aquí a 100 años’, dijo.

El presidente de Telefónica no quiso anticipar las inversiones que se harán en Telesp, pero envió un mensaje de tranquilidad a los empleados. También envió un recado al consorcio formado por Globo Bradesco e Italia Telecom, que le disputó Telesp y fue derrotado. Dijo que va a invitar a las empresas brasileñas a asociarse a Telefónica.

En el área de la telefonía móvil en Río de Janeiro y Espíritu Santo, que tiene una lista de espera de 1,4 millones de clientes, Villalonga aseguró: ‘Vamos a mejorar la eficacia y la eficiencia de los servicios para todos los usuarios. Vamos a ofrecer más productos y servicios más baratos’.

Portugal Telecom adquirió Telesp Celular, telefonía móvil del Estado de São Paulo, por 346.000 millones de pesetas. El administrador de Portugal Telecom Internacional, Antonio Azevedo, declaró que Telefónica va a comprar el 33% de Telesp Celular, extremo que no confirmó la empresa española.”

“Telefónica bajo vigilancia”, Copyright El Pais, 31/7/98

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“El ministro de Hacienda de Brasil, Pedro Malan, declaró ayer que el resultado de la privatización de Telebras refleja la confianza de los inversores internacionales y ‘fortalece la percepción del resto del mundo sobre el potencial económico que el país y América Latina han logrado’.

Malan subrayó que ‘Brasil es un país cada vez más respetado’ y que la privatización fue dirigida ‘con enorme profesionalidad’. El presidente del país, Fernando Henrique Cardoso, calificó la subasta como un gran éxito.

La prensa brasileña acogió con satisfacción la venta de la participación estatal en Telebras por 19.170 millones de dólares (2,87 billones de pesetas), un 63,74% por encima del precio mínimo. ‘El olé de los españoles’. Así titula a toda página su suplemento de Economía el diario O Globo en su edición del jueves. Este diario afirma que los grandes vencedores de la privatización de las 12 compañías del sistema Telebras fueron los tres grupos españoles -Telefónica, Iberdrola y el BBV-, más Portugal Telecom.

‘Los españoles adelantan a los italianos’, titula el diario Jornal do Brasil, que resalta que la privatización de Telebras ha sido un asalto más en la pelea entre Telecom Italia y Telefónica por el estratégico control de la telefonía en América Latina. Este periódico señala también que la gran vencedora de la subasta fue Telefónica, que, junto con Iberdrola y Portugal Telecom, pasa a controlar el 45% del mercado brasileño de telefonía fija.

‘Españoles y portugueses forman pareja y ganan la subasta de Telebras’, titula a toda página el diario Folha de S. Paulo. Las garras del bloque ibérico se extienden también sobre Embratel, la operadora de larga distancia, cuya subasta ganó la estadounidense MCI, socio internacional de Telefónica y Portugal Telecom, afirma el diario de São Paulo.

La ausencia de otra estadounidense, Bell South, fue la segunda gran sorpresa de la subasta, señala la Folha. Bell South, que la noche del martes desistió de la competición, era considerada la candidata más fuerte para la compra de la telefonía fija de São Paulo.”

“Un rasgo de confianza en el país”, copyright El Pais, 31/7/98

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“La Comisión Delegada para Asuntos Económicos aprobó ayer las nuevas tarifas telefónicas. Telefónica establecerá la facturación por segundos de conversación, subirá las llamadas metropolitanas y rebajará las de larga distancia nacional e internacional. Los 160 primeros segundos costarán 11,4 pesetas. Pasado ese tiempo, el precio por minuto en llamada local, que suponen el 75% de las que se realizan, será de 4,52 pesetas. La OCU señaló que eso significa una subida del 137% respecto al precio por minuto actual (1,9 pesetas).

La propuesta de tarifas que aprobó ayer la Comisión Delegada para Asuntos Económicos ha sido elaborada por el Ministerio de Fomento tras una larga negociación con Telefónica y será aprobada hoy, con toda probabilidad, en Consejo de Ministros. Si es así, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, Telefónica puede empezar a aplicar las nuevas tarifas en agosto.

La propuesta recoge varias de las reivindicaciones de la operadora en la negociación, especialmente la subida de 200 pesetas en la cuota mensual de abono (un 16%), que actualmente es de 1.242 pesetas, y el aumento de coste de las llamadas metropolitanas, a las que se aplica un incremento medio de 0,75 pesetas por minuto, según informó ayer Fomento.

Además, Telefónica ha conseguido que el ministerio renuncie a fijar una tarifa (10,5 pesetas) por establecimiento de llamada y que mantenga el precio que actualmente cobra por ello la operadora (11,4 pesetas), aunque por menos tiempo (160 segundos en vez de los 180 actuales). Telefónica cobra ahora un paso (5,70 pesetas) por establecimiento de la comunicación y otro por los tres primeros minutos de conversación. El precio por minuto de conversación en llamadas metropolitanas será de 4,52 pesetas a partir de los 160 segundos iniciales, lo que significa que la tarifa experimenta una subida del 137% respecto al precio actual del minuto (1,9 pesetas, resultado de dividir las 5,70 pesetas que cuesta un paso por los tres minutos que dura), según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Según cálculos provisionales de la OCU, las nuevas tarifas significan que las llamadas de 10 minutos suben un 44,14%, un 134% las de 30 minutos y hasta un 270,43% las de una hora. No obstante, la propuesta incluye la posibilidad de que Telefónica aplique descuentos especiales del 30% en el precio por minuto de llamadas metropolitanas con una duración superior a 10 minutos, sólo para los usuarios dispuestos a pagar una cuota de 250 pesetas adicionales al mes. Este descuento se aplicará sólo en llamadas a tres teléfonos prefijados. Con la oferta, el precio por minuto a partir del undécimo será 1,35 pesetas, un 15% más barato que ahora. Telefónica rebajará las llamadas provinciales (5%), interprovinciales (15%) e internacionales (12,4%). La operadora emitió un comunicado en el que considera un ‘paso importante en el proceso de reequilibrio tarifario’ las propuestas aprobadas, pero señala que ‘deberá continuar hasta que se eliminen los desequilibrios que persisten’. Según Telefónica, las nuevas tarifas no afectarán a la ‘política de mantener gratis los servicios de contestador en espera y llamada en espera’, pese a que afirma que cada servicio de este tipo le cuesta a la empresa 1.000 pesetas el alta y 100 al mes.

La propuesta que Fomento envió a Economía para que evaluara el impacto de las nuevas tarifas en la inflación recomendaba una subida de la cuota mensual de 100 pesetas y el primer informe de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) aseguraba que no era necesario subir las llamadas metropolitanas para adaptar el precio de los servicios a los costes que asume Telefónica. Ese informe se anuló más tarde porque Fomento recogió las recomendaciones de la CMT.Fuentes de Fomento señalaron ayer que el impacto de las nuevas tarifas en el IPC será nulo, ya que el balance final entre subidas e incrementos autorizados supondrá un descenso de los precios en la cesta de consumo del 0,90%. Retevisión, que factura por segundos desde que empezó a dar servicio en febrero pasado, bajará las tarifas para las llamadas que se realizan a través del 050 (internacionales e interprovinciales) para ‘mantener la oferta más competitiva en el mercado, de acuerdo con el compromiso adquirido con los consumidores’, según los directivos de la compañía.

La operadora precisó que por esa razón esperará a conocer en detalle las nuevas tarifas de Telefónica, que fueron aprobadas el pasado jueves por la comisión delegada del Gobierno para Asuntos Económicos.

En cambio, la OCU calificó de ‘monstruosa’ la modificación de tarifas. ‘Telefónica no tiene reparos en subir la cuota de abono y las llamadas locales porque no tiene competencia. Es vergonzoso’, afirmó José María Múgica.

El pasado 29 de abril, cuando Fomento reconoció que autorizaría una subida de 40 céntimos en llamadas locales, la acción de Telefónica ganó en Bolsa 390 pesetas, un 6%. Ayer perdió 210 pesetas, un 2,77%, y cerró a 7.370, debido a las dudas en el mercado sobre la capacidad de la compañía para afrontar sus nuevos compromisos financieros en Brasil.”“Telefónica subirá la cuota y las llamadas locales y rebajará las de larga distancia”, copyright El Pais, 1/8/98

 

Associated Press

“BOSTON (AP) – Boston Globe columnist Mike Barnicle resigned under pressure amid suspicions he fabricated a 1995 tear-jerker column about two children hospitalized with cancer.

The 25-year columnist known for his two-fisted, working-man’s prose was already serving a two-month suspension without pay for lifting jokes from a book by a comedian, George Carlin.

Globe editor Matthew V. Storin told the staff that he asked for and received Barnicle’s resignation. The announcement brought widespread relief in the newsroom, which was sharply divided over_his punishment for the earlier infraction. In a statement Wednesday to WCVB-TV, the newspaper’s marquee columnist said his resignation was “the best thing for the paper.” He did not return several telephone messages to The Associated Press, and nobody answered the door at his home. Barnicle, 54, is the second Globe columnist to resign in the last few months. In June, Patricia Smith was forced out after admitting she had fabricated characters in four of her columns.

Earlier this month, the Globe came under fire for only suspending Barnicle, with black leaders and others accusing the newspaper of a double standard in essentially firing a black woman while protecting a middle-aged white man.

The latest Barnicle column to be questioned was a tale about two children _ one white, one black _ who became friends in the hospital. After the black child died, Barnicle wrote, the parents of the white child gave the black child’s parents dlrs 10,000.

Reader’s Digest attempted to reprint the story, but fact-checkers who tried to verify the story through Barnicle at the magazine determined that it was a fabrication. The discrepancy was ignored at the time, but this week a former Reader’s Digest editor, Kenneth Tomlinson, contacted the Globe, reporters said they were told.

Barnicle claimed he got the story from a nurse from another hospital, but he did not know her name. A check of state cancer death records showed no record of any black child of the age of the boy in the column dying of cancer in the state in the year Barnicle recounted.

Storin said Barnicle could give no account of checking out the story, and that he did not know the names of any of the people he had quoted in that column.

In an interview Wednesday night on MSNBC, Barnicle said: ‘I believed that story to be true. I still believe that story to be true. It was not fabricated.’

Barnicle said that since his editors had contacted him with their concerns, he had tried to track down the nurse, but without success.

“Columnist lies and resigs”, copyright Associated Press, 20/8/98

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